Diseño

Ver su boda antes de vivirla

5 min de lectura · Por Gretel Aguilera

Durante veinte años trabajé con moodboards. Reuníamos fotos de otras bodas, en otros lugares, con otras flores, y le pedíamos a la pareja que imaginara la suya. Funcionaba, pero siempre quedaba una distancia entre lo que ellos imaginaban y lo que iban a ver. Esa distancia es la que cerramos ahora.

Qué es, en concreto

Tomamos el lugar real —su plano, sus medidas, sus fotos, su orientación— y lo levantamos en tres dimensiones. Dentro de ese espacio colocamos el montaje de su boda: sus mesas, la cantidad exacta de sillas, su mantelería, sus flores, su pista, su barra, su iluminación.

De ahí salen dos cosas. Un plano acotado, que es el documento con el que trabaja el equipo el día del montaje. Y cinco imágenes fotorrealistas desde los ángulos que importan: la entrada, la ceremonia, la vista general, el detalle de la mesa, el momento del atardecer.

Qué se decide mirando

Más cosas de las que uno esperaría, y varias que en papel no se ven:

La conversación cambia. Se deja de discutir sobre gustos y se empieza a decidir sobre algo que los dos están viendo.

En qué se diferencia de una imagen de inteligencia artificial

Vale la pena decirlo con claridad, porque hoy cualquiera puede generar una imagen hermosa de una boda en segundos, y son bonitas de ver.

La diferencia no es la belleza: es que aquello tiene que poder construirse. Una imagen generada no conoce las medidas del lugar, así que la geometría no corresponde a nada real. No mantiene el conteo: en una vista hay ochenta sillas y en la siguiente ciento veinte. No sabe qué flor hay en esa temporada, ni cuánto pesa una instalación colgante, ni si el lugar permite anclarla al techo. Y no entiende de mano de obra, de transporte ni del precio real del mercado de flores.

Todas nuestras vistas salen del mismo modelo tridimensional. Por eso el montaje es idéntico en las cinco, las cantidades son las que se van a pedir, y lo que ustedes aprueban es exactamente lo que el equipo puede montar. Un render que no se puede construir no ahorra una conversación: la pospone, y la vuelve más difícil.

Cuándo conviene hacerlo

Apenas están definidos el lugar y el número de invitados, y antes de cerrar flores y mobiliario. Ahí es donde más cambia las decisiones y donde más dinero evita gastar de más.

También sirve mucho antes, cuando todavía están eligiendo entre dos lugares: ver los dos montados con su propia boda suele resolver la duda en diez minutos.

Modelo tridimensional de una recepción con mesas imperiales, pista y pérgola floral
El modelo 3D del espacio, con cada silla en su lugar
Imagen final fotorrealista de la misma recepción
La imagen final que ven los novios

Las visualizaciones las desarrollamos junto a Vitrina, el estudio con el que trabajamos el diseño tridimensional de cada espacio.

Gretel Aguilera
Wedding planner
Puerto Vallarta · Riviera Nayarit

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